Fusion Apps

Proceso de trabajo

De la idea al producto funcionando.

Te acompañamos en cada etapa del proyecto, desde la definición inicial hasta el lanzamiento. 

Cómo trabajamos

Seis etapas, un solo equipo acompañándote.

Desarrollar una app o un sistema no comienza programando: primero entendemos qué problema querés resolver.

01

Conocemos tu idea

Entendemos qué querés desarrollar, qué problema necesitás resolver y quiénes van a utilizarlo.

02

Definimos el proyecto

Analizamos funcionalidades, usuarios, procesos, integraciones y alcance para definir una propuesta clara.

03

Diseñamos la solución

Organizamos la experiencia y diseñamos las pantallas antes de comenzar el desarrollo.

04

Desarrollamos

Convertimos el diseño en un producto funcional: web, sistema, plataforma, app móvil o una combinación de soluciones.

05

Probamos y ajustamos

Testeamos las funcionalidades, corregimos errores y verificamos que todo funcione correctamente.

06

Lanzamos

Publicamos el proyecto y lo dejamos listo para que pueda ser utilizado por sus usuarios.

Antes de empezar

¿Qué necesitás para empezar?

No necesitás tener todo definido ni conocimientos técnicos. Con una idea y un objetivo podemos ayudarte a definir el proyecto.

Para armar una propuesta nos sirve conocer estos seis puntos:

1

Tu idea

¿Qué querés desarrollar?

2

El objetivo

¿Qué problema querés resolver o qué querés mejorar?

3

Los usuarios

¿Quiénes van a utilizar el producto?

4

Las funcionalidades

¿Qué debería poder hacer?

5

El presupuesto

¿Cuánto tenés pensado invertir en el proyecto?

6

El plazo

¿Existe una fecha determinada para el lanzamiento?

¿Web, app móvil o ambas?

No todos los proyectos necesitan una app móvil.

Te ayudamos a elegir la tecnología más conveniente según las funcionalidades, los usuarios, el presupuesto y los objetivos del proyecto.

Aplicación web

Ideal para sistemas, plataformas, portales, herramientas empresariales, e-commerce y servicios que se usan desde una computadora o celular mediante un navegador.

Aplicación móvil

Ideal cuando necesitás una experiencia específica para celulares, notificaciones, funciones del dispositivo o una aplicación instalada.

Web + App

En proyectos más completos conviene combinar ambas. Por ejemplo: app para usuarios + plataforma web para administradores.

Guía paso a paso

El proceso en detalle.

Primero entendemos qué problema querés resolver, quiénes van a usar el producto y qué debería poder hacer.

A partir de ahí definimos el alcance, diseñamos la experiencia, desarrollamos, testeamos y acompañamos la puesta en marcha.

Todo proyecto comienza con una conversación

No necesitás tener definido técnicamente cómo debe hacerse. Podés llegar con una idea general, un problema que querés solucionar o incluso con un proyecto que ya comenzaste.

En esta primera etapa buscamos entender:

  • ¿Qué querés desarrollar?
  • ¿Qué problema va a resolver?
  • ¿Quiénes lo van a utilizar?
  • ¿Cómo funciona actualmente el proceso?
  • ¿Qué acciones debería poder realizar un usuario?
  • ¿Necesita usuarios registrados?
  • ¿Necesita pagos online?
  • ¿Necesita administrar información?
  • ¿Necesita un panel administrador?
  • ¿Necesita integrarse con otros sistemas?
  • ¿El proyecto será web, móvil o ambos?

El objetivo: pasar de una idea general a una primera definición concreta del proyecto.

¿Qué debe hacer realmente el producto?

Una de las partes más importantes de un desarrollo es definir correctamente su alcance. No es lo mismo decir “Quiero una app para vender productos” que definir “Los usuarios podrán registrarse, consultar productos, agregarlos al carrito, realizar el pago y consultar sus pedidos desde su cuenta.”

Usuarios: registro e inicio de sesión, perfiles, roles y permisos, recuperación de contraseña.

Funcionalidades: qué puede hacer cada usuario, qué información puede consultar y qué acciones puede realizar.

Administración: panel administrador, gestión de usuarios, gestión de productos, servicios o contenidos, reportes y estadísticas.

Integraciones: medios de pago, WhatsApp, APIs, mapas y geolocalización, sistemas externos, servicios de email y otros servicios necesarios.

El objetivo: tener claro qué incluye el proyecto y qué no incluye antes de comenzar. Esto permite elaborar una cotización y un plazo mucho más precisos.

Antes de diseñar, pensamos cómo va a funcionar

Una vez definido el alcance, organizamos la estructura del producto y analizamos los recorridos que podrá realizar cada usuario. Por ejemplo:

Inicio → Registro → Catálogo → Producto → Carrito → Pago → Confirmación

Login → Panel → Clientes → Cliente → Nuevo pedido → Confirmación

En esta etapa definimos:

  • Secciones
  • Pantallas
  • Menús
  • Navegación
  • Flujos de usuario
  • Acciones principales
  • Relaciones entre las distintas partes del sistema

El objetivo: que antes de programar sepamos cómo se va a utilizar el producto.

Convertimos la estructura en una experiencia simple de usar

Con la estructura definida trabajamos sobre la experiencia de usuario y el diseño visual. Diseñamos las pantallas y componentes para que el producto sea claro, intuitivo, fácil de utilizar, adaptado a cada dispositivo, visualmente consistente y orientado a los objetivos del proyecto.

No se trata solamente de que “se vea lindo”: el diseño debe ayudar al usuario a entender qué puede hacer y cómo hacerlo.

Dependiendo del proyecto podemos diseñar:

  • Sitios y aplicaciones web
  • Sistemas administrativos
  • Portales
  • E-commerce
  • Aplicaciones móviles
  • Dashboards
  • Paneles de administración

Probamos la idea antes de desarrollar todo

Cuando el proyecto lo requiere, generamos un prototipo navegable para recorrer las principales funcionalidades antes de entrar de lleno en programación. Esto permite detectar problemas de navegación, procesos innecesarios o funcionalidades que necesitan ajustes.

¿Por qué hacerlo antes? Porque modificar una pantalla o un flujo durante el diseño es mucho más simple que hacerlo después de que el sistema ya fue programado.

Primero validamos la experiencia. Después desarrollamos.

Es momento de convertir el diseño en un producto real

Con la estructura y el diseño definidos comienza la etapa de desarrollo. Nuestro equipo trabaja sobre las diferentes partes del proyecto:

Aplicación web: frontend, backend, base de datos, usuarios, funcionalidades y paneles administrativos.

Aplicación móvil: desarrollo de la aplicación para las plataformas definidas en el proyecto.

Sistemas y plataformas: procesos, roles, permisos, módulos, reportes e integraciones.

Durante el desarrollo trabajamos por etapas y mantenemos comunicación con vos para mostrar avances y validar el funcionamiento.

Antes de entregar, probamos el producto

Un desarrollo no termina cuando “funciona en nuestra computadora”. Realizamos pruebas para detectar errores y verificar que las funcionalidades respondan correctamente.

Revisamos:

  • Navegación
  • Formularios
  • Usuarios y permisos
  • Procesos
  • Pagos
  • Integraciones
  • Adaptación a celulares, tablets y computadoras
  • Diferentes escenarios de uso

Luego realizamos las correcciones necesarias antes de la puesta en funcionamiento.

Tu producto empieza a funcionar

Una vez finalizadas las pruebas, preparamos el proyecto para su puesta en producción. Dependiendo del tipo de desarrollo puede incluir:

Web: configuración del servidor, dominio, SSL y publicación del sistema.

E-commerce: configuración de productos, medios de pago y procesos de compra.

Sistema web: configuración del entorno de producción, usuarios y accesos.

Aplicación móvil: preparación y publicación en las tiendas correspondientes.

El objetivo: que el producto quede listo para ser utilizado por sus usuarios reales.

El proyecto no termina cuando se publica

Durante la puesta en funcionamiento acompañamos el proceso para verificar que todo esté funcionando correctamente. Dependiendo del proyecto, también podemos trabajar sobre:

  • Mejoras
  • Nuevas funcionalidades
  • Integraciones
  • Mantenimiento
  • Actualizaciones
  • Soporte técnico

Porque una plataforma digital puede seguir evolucionando después de su lanzamiento.

Preguntas frecuentes

Lo que más nos consultan.

Costos, plazos y qué tipo de solución conviene para tu proyecto.

No necesitás saber de programación

Para comenzar un proyecto no hace falta que tengas conocimientos técnicos. Lo importante es que podamos conocer tu idea, el objetivo, quiénes van a usar el producto, qué debería poder hacer, cuánto tenés pensado invertir y si existe una fecha para el lanzamiento.

Con esta información podemos ayudarte a transformar la idea en un proyecto concreto.

No todos los proyectos necesitan una aplicación móvil

Aplicación web: ideal para sistemas, plataformas, portales, herramientas empresariales, e-commerce y servicios que se usan desde una computadora o celular mediante un navegador.

Aplicación móvil: ideal cuando necesitás una experiencia específica para celulares, notificaciones, funciones del dispositivo o una aplicación instalada.

Web + App: en proyectos más completos puede convenir combinar ambas. Por ejemplo: app para usuarios + plataforma web para administradores.

La elección depende de las funcionalidades, usuarios, presupuesto y objetivos del proyecto. Te ayudamos a definirlo.

Cada proyecto es diferente

No existe un precio único para desarrollar una aplicación o sistema. El valor depende principalmente de:

  • Cantidad de funcionalidades
  • Complejidad de los procesos
  • Cantidad de usuarios
  • Diseño personalizado
  • Panel administrador
  • Integraciones
  • Medios de pago
  • Geolocalización
  • Roles y permisos
  • Cantidad de plataformas
  • Nivel de automatización

Por eso primero analizamos el proyecto y después elaboramos una propuesta acorde a su alcance. No cotizamos solamente horas de programación: cotizamos una solución completa.

Depende del alcance

Un sitio web, un e-commerce, un sistema empresarial y una plataforma con aplicación móvil pueden tener tiempos de desarrollo muy diferentes.

Por eso, una vez definido el alcance, establecemos etapas → entregables → plazos → forma de trabajo. De esta manera sabés qué esperar durante todo el proyecto.

¿Tenés una idea?

Podemos ayudarte a convertirla en un proyecto concreto.

Contanos qué querés desarrollar y te ayudamos a definir el camino más adecuado.